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China y Filipinas: cómo fue el choque en el mar que dejó un herido

Un marinero filipino resultó gravemente herido tras una colisión entre buques de ambos países en una zona disputada del Mar de China Meridional, desatando una ola de acusaciones cruzadas.

Por Redacción SigmaDiario3 min de lectura
China y Filipinas: cómo fue el choque en el mar que dejó un herido
Foto: Al Jazeera (en)

La tensión militar en el sudeste asiático sumó un capítulo crítico. Un grave incidente en las inmediaciones del atolón Second Thomas terminó con un marinero filipino herido y acusaciones cruzadas de hostilidad entre las fuerzas navales de Pekín y Manila. El choque se produjo durante una misión de reabastecimiento filipina, un punto de fricción constante en una de las rutas marítimas más disputadas del planeta.

Desde Manila denunciaron que las embarcaciones de la Guardia Costera china realizaron maniobras sumamente peligrosas. Según el comunicado del ejército filipino, los buques chinos embistieron y remolcaron de forma ilegal a las lanchas locales que intentaban llevar provisiones a un contingente militar estacionado en la zona. Durante estas maniobras de bloqueo, un efectivo de la armada filipina sufrió heridas de gravedad, lo que encendió las alarmas diplomáticas en la región.

Por su parte, el gobierno de Pekín ofreció una reconstrucción de los hechos radicalmente opuesta. La Guardia Costera de China afirmó que el buque de transporte filipino ignoró las advertencias reiteradas y se adentró de manera ilegal en aguas bajo su jurisdicción. De acuerdo con su reporte oficial, la nave filipina realizó una maniobra de aproximación calificada como no profesional, lo que provocó una colisión menor de la que responsabilizan enteramente a Manila.

Un punto estratégico bajo disputa constante

El escenario del conflicto no es casual. El atolón Second Thomas, conocido en Filipinas como Ayungin, alberga un viejo buque de guerra encallado a propósito por Manila en 1999 para reafirmar su soberanía. China reclama casi la totalidad del Mar de China Meridional, ignorando un fallo de un tribunal internacional de 2016 que desestimó sus argumentos históricos. Para Pekín, cualquier intento filipino de abastecer a los soldados apostados en ese barco militar representa una violación a su territorio.

En los últimos meses, los enfrentamientos en esta área dejaron de ser meras advertencias verbales. Las fuerzas chinas comenzaron a utilizar cañones de agua a alta presión y técnicas de bloqueo físico cada vez más agresivas contra los barcos de suministro filipinos. Sin embargo, este último episodio marca un punto de inflexión por la gravedad de las lesiones sufridas por el personal militar, lo que podría forzar una reevaluación de las alianzas de seguridad en la región.

Qué se espera tras el incidente

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Filipinas condenó enérgicamente las acciones de la Guardia Costera china, calificándolas de ilegales y destructivas. Mientras tanto, los analistas internacionales observan de cerca la reacción de Estados Unidos, país que mantiene un tratado de defensa mutua con Filipinas. Cualquier escalada mayor en estas aguas estratégicas podría activar cláusulas de asistencia militar, transformando un roce costero en un conflicto de escala global.

La atención ahora se centra en las próximas 48 horas, período en el que se espera que el gobierno filipino presente una protesta diplomática formal y evalúe el estado de salud de su tripulante. La comunidad internacional aguarda un pronunciamiento de Washington para medir el nivel de respaldo real que tendrá Manila ante futuras misiones de abastecimiento en el atolón.

Con información de Al Jazeera (en).

Fuente: Al Jazeera (en)