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Internacional

Daniel Ortega: por qué Nicaragua cancela todas sus elecciones

El mandatario nicaragüense anunció que el país no volverá a celebrar comicios, una medida drástica destinada a bloquear de forma definitiva el acceso de la oposición al poder.

Por Redacción SigmaDiario3 min de lectura

Actualizado: (hace 2 horas)

Daniel Ortega: por qué Nicaragua cancela todas sus elecciones
Foto: The Guardian World (en)

El panorama político en Centroamérica sufre un giro drástico y definitivo que redefine el futuro de la región. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, confirmó de manera abierta que su administración no volverá a convocar a elecciones en el territorio nacional. La medida, según explicó el propio mandatario, busca clausurar de forma permanente cualquier posibilidad de que las fuerzas de la oposición puedan disputar el poder político en el corto o largo plazo.

A sus 80 años, el líder sandinista justificó esta determinación bajo el argumento de proteger la soberanía del país frente a lo que considera constantes amenazas externas e internas. Ortega, quien se mantiene de forma ininterrumpida en el sillón presidencial desde el año 2007, consolidó un control casi absoluto sobre todas las instituciones estatales, lo que ahora le permite avanzar con reformas estructurales profundas sin enfrentar ningún tipo de resistencia legislativa o judicial.

La estrategia legislativa para bloquear a la oposición

Para instrumentar este cambio de régimen sin precedentes en la historia reciente de la región, el mandatario adelantó que trabajará en conjunto con la Asamblea Nacional, un órgano legislativo que hoy responde de manera directa y unánime a sus directivas. El objetivo inmediato de esta alianza es la redacción y aprobación veloz de un paquete de leyes diseñadas específicamente para blindar al oficialismo frente a cualquier intento de alternancia.

El propio Ortega definió este plan de reformas como la construcción de un muro infranqueable contra los sectores disidentes, a quienes acusa de responder a intereses extranjeros. Con esta movida, el oficialismo busca legalizar la exclusión total de cualquier fuerza política que no esté alineada con las directrices del Frente Sandinista de Liberación Nacional, eliminando el derecho al voto de los ciudadanos nicaragüenses.

El camino hacia la clausura del sistema democrático

La declaración generó una reacción de alarma inmediata en la comunidad internacional y entre los referentes de la oposición nicaragüense, la gran mayoría de ellos hoy en el exilio o despojados de su nacionalidad. Diversos analistas políticos señalan que este anuncio simplemente formaliza una situación de hecho que ya se venía gestando en el país mediante la proscripción sistemática de partidos políticos, el encarcelamiento de candidatos opositores y el cierre masivo de medios de comunicación independientes.

La concentración de poder en manos de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, se aceleró notablemente tras las masivas protestas sociales que sacudieron al país en 2018. Desde aquel momento, el gobierno nicaragüense ha desmantelado de manera progresiva el tejido democrático. La decisión de suprimir definitivamente los procesos electorales representa el paso final en este proceso de autocratización, dejando de lado cualquier intento de sostener una fachada de legitimidad ante la comunidad internacional.

El foco de atención de la diplomacia regional estará puesto ahora en las próximas sesiones de la Asamblea Nacional nicaragüense, donde se espera que se presenten los borradores de las leyes que formalizarán la suspensión de los comicios. Las miradas también apuntan a las posibles sanciones económicas y diplomáticas que puedan coordinar la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea para presionar al régimen de Managua en las próximas semanas.

Con información de The Guardian World (en).

Fuente: The Guardian World (en)